NUESTRA HISTORIA

 

La historia de este aceite de oliva virgen extra de autor nace entre viñedos, barricas y catas silenciosas.

Tras 23 años de experiencia como sumiller en una bodega familiar, surge el deseo de embotellar todo lo aprendido en una creación propia, íntima y sincera. Así aparece un proyecto que une el rigor del oficio, el respeto por la tierra y la voluntad de ofrecer un aceite que hable con voz propia desde la D.O.P. Siurana.
Este nuevo camino es una apuesta personal: dejar atrás la comodidad de lo conocido para dedicarse por completo a un sueño largamente madurado. Cada cosecha, cada selección de aceitunas y cada decisión en el molino reflejan una mirada exigente y a la vez profundamente emocional, que busca la excelencia sin artificios y la pureza de un origen auténtico.
Ariadna es el nombre de la hija de la creadora de este aceite, y también el hilo que da sentido a nuestra marca. Representa la continuidad de una historia familiar, el legado de una forma de entender el paisaje y la mesa, y la promesa de cuidar cada detalle pensando en las generaciones que vendrán. El logotipo de la marca —una unión elegante de las letras C y A— celebra precisamente ese vínculo inquebrantable entre madre e hija, Cristina y Ariadna.

Inspirándonos en el mito clásico, Fil d'Ari es el "hilo de Ariadna" que guía a los paladares más exigentes a través de un viaje sensorial único. Queremos adentrar a nuestros clientes en el fascinante universo del aceite de oliva virgen extra de la variedad Arbequina, conectándolos directamente con las raíces de los olivos de Riudoms y la brisa del Mediterráneo. Así, cada botella se convierte en un gesto de amor por la familia, por la tierra y en una invitación a seguir nuestro hilo conductor para descubrir la cultura del aceite, ya sea disfrutando de nuestra producción limitada en cualquier rincón del mundo o a través de nuestras exclusivas catas físicas aquí en Cambrils y Miami Playa